Trastorno de aprendizaje

Un niño puede sufrir trastornos de aprendizaje de la lector escritura sin haber sufrido un daño sensorial grave que pueda condicionar la calidad de la lectura o la escritura, ni presentar trastornos neurológicos.
Muy al contrario, estas disfunciones suelen darse en niños con capacidades intelectuales normales o por encima de la media y que reciben una adecuada estimulación en su entorno escolar y familiar. Los principales trastornos son la dislexia, disortografía y disgrafía.
Para no confundirlo con errores de escritura, es importante aclarar que este trastorno se manifiesta como una particular dificultad para realizar correctamente la escritura. La disortografía se puede detectar a través de los escritos del niño. Algunas posibles causas son:
* Perceptivas, como deficiencias en el desarrollo visual y auditivo.
* Espacio temporales, presentando dificultades para diferenciar los rasgos característicos de las letras.
* Intelectuales, es decir, no haber alcanzado la madurez suficiente como para lograr la transcripción correcta de las palabras.
* Problemas de lenguaje, como una mala pronunciación, que le pueda llevar a confundir letras; o un deficiente uso del vocabulario, que le imposibilite conocer cómo se escriben correctamente las palabras.
* Psicológicas, por ejemplo, una baja motivación hacia el aprendizaje de la ortografía.
* Pedagógicas, como el uso de métodos inadecuados para el aprendizaje de la ortografía.
En primer lugar resulta relevante tener presentes cuales son los principales requisitos a tener en cuenta en relación a la adquisición de la ortografía:
- Adecuado desarrollo del procesamiento visual de la información, resultando en este caso especialmente relevante el desarrollo de la memoria visual, como fuente de recuerdo de la escritura de palabras, ya sea a partir de la copia o bien a partir de la lectura.
- Adecuado desarrollo del procesamiento auditivo de la información, en este caso resultan clave tanto la discriminación auditiva como la memoria auditiva. La discriminación auditiva nos permitirá establecer con claridad el sonido y por tanto asociarlo a su correspondiente grafía, en este caso son frecuentes por ejemplo las sustituciones de por . La memoria auditiva nos permite recordar la información verbal y por tanto resultará clave para poderla transcribir, especialmente cuando se trate de palabras largas o desconocidas, al mismo tiempo que es la habilidad que mientras almacenamos esa información la podemos analizar.
- Otro punto a tener en cuenta dentro del procesamiento visual de la información reside en la orientación espacial y la madurez perceptiva, es decir, aquella habilidad que nos permite distinguir adecuadamente las simetrías, ya sean éstas simples o complejas. La presencia de dificultades en este punto nos puede llevar a las rotaciones de letras como a la inversión de éstas, ya sea en la copia o en la escritura al dictado o la expresión escrita.
- La integración espacio temporal, esta resulta clave en la adquisición del ritmo del lenguaje, la apreciación de las palabras y sus partes. El ritmo resulta clave en el momento de poder separar las palabras o de poder discriminar adecuadamente las sílabas y por tanto poder acentuar. En los casos en que el ritmo no está bien consolidado encontraremos dificultades en la ortografía natural, pudiendo presentar uniones de palabras o bien fragmentaciones de éstas.
Por otra parte, resulta importante identificar una serie de aspectos como posibles causas de la disortografía, entre las cuales podríamos citar las siguientes:
- Causas de tipo intelectual: la presencia de este tipo de dificultades entorpece ante todo la adquisición de la normativa ortográfica básica, aunque probablemente no resulte la causa más relevante, si que puede llevar asociado otro tipo de dificultades que si resultan claramente relevantes como el procesamiento de la información.
- Causas lingüísticas: las dificultades en la adquisición del lenguaje, ya sea de tipo articulatorio o bien en lo referente al conocimiento y uso del vocabulario. Las dificultades articulatorias pueden dificultar la correcta percepción del sonido y por tanto presentar dificultades en la correspondencia con su grafismo. Por otra parte, el conocimiento del vocabulario implica el recuerdo de su forma, es decir, de cómo se escribe una palabra determinada.
- Causas de tipo pedagógico: en ciertas ocasiones el método de enseñanza de la ortografía puede resultar poco beneficioso en función del estilo cognitivo del/la alumna. El recuerdo de la normativa, por su escasa significativo puede resultar poco adecuado para muchas
- Causas perceptivas: como apuntaba anteriormente, el procesamiento visual y auditivo de la información resulta clave en el desarrollo de la disortografía, resultando claves en este sentido:
- La memoria visual
- La memoria auditiva
- La orientación espacial
- La orientación temporal
En próximos artículos trataré el tipo de errores que se pueden dar en función de su etología, los tipos de disortografía, la evaluación psicopedagógica de esta y vías de intervención.

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